Adelanto o pago adelantado de facturas en Chile, beneficios, costos y riesgos para las PYMES

En Chile, el servicio de adelanto o pago adelantado de facturas se ha instalado con fuerza entre pequeñas y medianas empresas que venden bien, pero cobran bastante después. Es una escena conocida en construcción, transporte, distribución, servicios profesionales, industria y comercio: el trabajo terminó, la factura salió y el cliente pagará en 30, 60 o más días.

Entretanto, la PYME debe comprar materiales, pagar remuneraciones, responder a proveedores y quizá financiar el comienzo de otro contrato. Ese período o distancia entre facturar y tener el dinero en la cuenta, explica de buena manera del interés por estas soluciones financieras en Chile. Anticipar una factura permite convertir una cuenta por cobrar en liquidez antes de su vencimiento, aunque hacerlo sí tiene un costo y, como cualquier decisión financiera, merece una revisión cuidadosa.

Adelanto de pago de facturas en Chile, puede darle aire al capital de trabajo de una PYME

El mecanismo parte de una situación bastante simple. La empresa realizó una venta o prestó un servicio, emitió la factura correspondiente y tiene un pago pendiente para una fecha futura. En vez de esperar, solicita financiamiento sobre ese documento.

Tras evaluar la operación y al pagador, la entidad financiera establece las condiciones y entrega anticipadamente los recursos acordados.

La empresa cambia tiempo por liquidez.

Eso puede ser especialmente útil cuando existen buenos niveles de actividad comercial, pero el calendario de cobros camina mucho más lento que las obligaciones cotidianas.

Entre los beneficios que explican su uso aparecen:

  • Acceso anticipado al dinero proveniente de ventas ya efectuadas.
  • Mayor disponibilidad para financiar capital de trabajo.
  • Posibilidad de pagar proveedores sin esperar el vencimiento de las facturas.
  • Capacidad para asumir nuevas órdenes de compra o proyectos.
  • Menor presión sobre la caja durante períodos de expansión.
  • Una alternativa frente al financiamiento bancario convencional.

En ciertas operaciones, la solvencia del pagador adquiere particular relevancia durante la evaluación. No basta, entonces, con mirar únicamente a la PYME que solicita los recursos.

Los beneficios aparecen con mayor claridad cuando el dinero tiene un destino concreto

Hay una diferencia considerable entre anticipar una factura porque falta caja todos los meses y hacerlo para capturar una oportunidad comercial puntual.

Piénsese en una distribuidora que tiene $20 millones pendientes de cobro y recibe un pedido extraordinario. Necesita comprar inventario ahora. Si espera el pago original, pierde la venta. Si anticipa parte de sus documentos y el margen del nuevo negocio justifica el costo financiero, la decisión adquiere otra lógica.

El adelanto de facturas resulta particularmente interesante cuando el capital recibido permite producir, comprar, vender o cumplir compromisos que generan un beneficio superior al costo de anticiparlo.

Ahí está uno de sus usos más sensatos.

El precio de esperar también debería entrar en la calculadora

Una PYME suele preguntar cuánto cuesta anticipar una factura. Es correcto hacerlo. Pero falta la otra mitad de la pregunta.

¿Cuánto cuesta esperar?

Puede significar renunciar a un descuento por pronto pago, retrasar una compra imprescindible o rechazar un contrato porque no existen fondos suficientes para comenzar.

Ese costo invisible rara vez aparece ordenadamente en una cartola bancaria. Existe igual.

Las tasas y comisiones deben revisarse antes de aceptar una operación

El adelanto no convierte mágicamente una factura futura en dinero presente. Existe un costo financiero y pueden existir otras condiciones asociadas al servicio.

Por eso conviene conocer con precisión cuánto dinero recibirá finalmente la empresa.

No solo la tasa.

También las comisiones aplicables, gastos asociados, porcentaje anticipado, período financiado y condiciones relacionadas con el pago del documento.

Antes de contratar resulta razonable revisar:

  • Costo total de la operación.
  • Monto líquido que llegará efectivamente a la empresa.
  • Tasas y comisiones informadas.
  • Plazo considerado para el financiamiento.
  • Condiciones ante atrasos del pagador.
  • Procedimiento de cobranza.
  • Claridad del contrato y respaldo de la entidad.

Una oferta aparentemente económica puede dejar de serlo cuando aparecen cargos que inicialmente pasaron inadvertidos. Comparar el costo final y no solamente una tasa promocional evita una buena cantidad de dolores de cabeza.

Los riesgos aparecen cuando el financiamiento deja de ser una decisión y se vuelve costumbre

Anticipar facturas tampoco debería convertirse en piloto automático.

Si una PYME necesita financiar sistemáticamente todos sus documentos simplemente para cubrir gastos básicos, probablemente convenga revisar algo más profundo en su estructura de caja, sus márgenes o sus plazos comerciales.

También existe riesgo cuando la empresa calcula sus compromisos suponiendo que todos los clientes pagarán puntualmente.

El mundo real suele ser menos ordenado.

Retrasos, controversias comerciales o diferencias documentales pueden alterar el calendario previsto. La inoponibilidad puede aparecer incluso dentro de determinados análisis jurídicos asociados a derechos y actos comerciales, una muestra de que detrás de una operación aparentemente sencilla también existen aspectos documentales que merecen atención.

Una buena decisión combina rapidez, información y una mirada bastante fría de los números

El pago adelantado de facturas puede entregar a una PYME algo extremadamente valioso: tiempo financiero. Permite acercar al presente recursos que, comercialmente, ya fueron generados. Pero su conveniencia depende del destino del dinero, del costo completo de la operación y de la capacidad de la empresa para incorporarlo dentro de una planificación razonable. No se trata de adelantar todas las facturas disponibles, sino aquellas cuyo anticipo tenga sentido económico para el negocio.

Mundialis, Factoring para pequeñas y medianas empresas en Chile y sus alternativas de financiamiento para empresas chilenas

Mundialis es una empresa de tecnología financiera chilena orientada a PYMES que buscan transformar cuentas pendientes de cobro en recursos disponibles para su operación. Su oferta contempla adelanto de pago de facturas, factoring para PYMES, financiamiento de facturas electrónicas, crowdfactoring y servicios vinculados a la cobranza comercial, apoyados por herramientas digitales para gestionar las operaciones. Las empresas pueden acercarse a Mundialis para cotizar sus facturas, conocer las condiciones disponibles y realizar consultas sobre qué alternativa se acomoda mejor a sus necesidades de capital de trabajo.

CONTACTAR A MUNDIALIS

Sitio web: https://www.mundialis.cl/
Teléfono: +56 2 3248 4401
Correo electrónico: [email protected]
Ubicación: Avda. Kennedy 5488, Oficina 803, Torre Norte, Vitacura.

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público.

19 + twelve =